El tendido de alta tensión de Rioja Alta en la proximidad de los montes Obarenes, La Sonsierra, San Felices, Las Conchas de Haro a través de viñedos, quizás los más antiguos de La Rioja, supone para el Partido Riojano una barbarie, un sacrilegio medioambiental, una patada en el sitio más sensible del turismo en Rioja Alta. De hecho, si alguien hubiera querido premeditadamente perjudicar esta bella zona de La Rioja, no lo hubiera hecho mejor. Y, lamentablemente, el efecto perjudicial para La Rioja es contundente e irreversible. Y sí, claro que el progreso tiene sus servidumbres pero, en este caso, se ha intervenido, se ha alterado un paisaje inigualable como si de un desierto se tratara.
Ahora bien, la colocación de este tendido no es algo que se haya llevado a cabo de la noche a la mañana. No se ha ejecutado con nocturnidad y alevosía porque, previamente, hay un largo proceso de diseño de la línea, publicación de proyectos, expropiación de terrenos, pago de dichos terrenos, gente que cobra dichas expropiaciones. Y sin embargo, es ahora cuando está a punto de pasar el fluido por los cables, cuando los riojanos nos rasgamos las vestiduras, pero ahora, ya es tarde.
¿Cómo pueden los ciudadanos no confiar en que sus políticos no van a defender la esencia de su tierra, de su paisaje? Pues no lo han hecho, los responsables han fallado, lamentablemente, nos han fallado. Y nos han fallado porque nuestros dirigentes no han sido capaces de agotar todos recursos legales.
El Gobierno regional ha quedado a la altura del barro. ¿Para qué queremos nuestras competencias, las leyes que se aprueban en el Parlamento, la capacidad de declarar territorios protegidos y zonas de interés regional? O ¿es que acaso tiene menos interés regional esta zona de viñedos agredida que el secarral del monte El Corvo? Son estos casos los que demuestran que no siempre se trabaja por el interés regional, sino que éste se usa como moneda de cambio.
A quienes en la reciente feria de Fitur se les vendía nuestro paisaje como elemento de atracción turística, ¿qué les vamos a decir ahora? Pues, sencillamente, que los dirigentes riojanos no han dado la talla. Que los dirigentes riojanos están más entretenidos en otras cuestiones, quizás personales, mientras el interés económico del progreso altera irremediablemente este paisaje único. Que los dirigentes riojanos no han defendido en los tribunales, en Europa, incluso en la UNESCO, estos viñedos históricos y no se han opuesto a que esta línea atraviese nuestros viñedos.
El Ayuntamiento de Haro, por su parte no alegó lo suficiente, no insistió, no movilizó a los jarreros ni tan siquiera les explicó lo que se les venía encima pero, sin embargo, defendió a capa y espada que no se alterara la niña bonita, el campo de golf. ¿Prefiere el Ayuntamiento de Haro que el tendido atraviese los viñedos históricos antes que el green?
Por todo ello, desde el PR somos muy condescendientes cuando decimos que se les ha pasado. ¿Cómo puede el alcalde de Haro asegurar que hasta que uno no ha visto las torres no se imaginaba que fuera para tanto? ¿Cómo puede justificarse de este modo tan lamentable?
Y lo peor de todo es que el PR ya advirtió, en junio del 2009, del peligro de que se modificara hacia el sur, hacia Logroño y hacia el Ebro, un tendido que los navarros y alaveses no querían. Lo peor de todo es que Javier Erro ya lo sabía en junio del 2009 porque, según el propio consejero de Industria, la relación entre el Gobierno regional y REE era intensa. Lo peor de todo es que Javier Erro ya sabía en junio del 2009 que estaba en tramitación la línea que ahora nos sorprende y molesta a todos. Lo peor de todo es que Javier Erro ya sabía en el 2009 que se estaba tramando el estropicio irreversible que se ha consumado para siempre. Lo sabía, y no hizo nada porque él también estaba más preocupado por otros asuntos.
¿Se imaginan qué contentos tienen que estar en REE? En el PR no nos cabe ninguna duda de que tienen que estar alucinados, sorprendidos de la poca presión y fuerte exigencia que tienen sus proyectos en La Rioja. Y por eso nos da pánico que a REE se le pase por la imaginación atravesar con nuevas líneas otras partes del territorio riojano
Este paisaje, que consiguió vencer a la tentación de instalar aerogeneradores, ha sucumbido a la electricidad tradicional. La acuarela se ha hecho añicos, los pintores no podrán reflejar la realidad en sus pinturas, tendrán que hacer como que no ven, como que no existen las torres pero, ahí están.