El 22 de mayo todos los riojanos vamos a tener el futuro de La Rioja en nuestras manos, con nuestro voto, vamos a poder cambiar las cosas. Y en el Partido Riojano creemos que ha llegado el momento de cambiar, de impulsar una nueva etapa en la historia de La Rioja basada en el diálogo, la tolerancia y el respeto. Estamos obligados a exigir una nueva forma de gobernar. Y lo exigimos porque creemos firmemente que otra forma de gobernar es posible; que se puede gobernar para los riojanos y servir al bien común sin manipular la realidad de manera continua.
La Rioja necesita sacudirse la modorra que ha impuesto un Partido Popular que, desde su mayoría absoluta, controla a la sociedad civil a través de la extorsión, el chantaje y la amenaza, utilizando los recursos públicos para impedir que ningún ciudadano que necesite el apoyo de la administración autonómica, se atreva a criticar públicamente la acción del Gobierno y del PP. Quienes lo hemos hecho, lo hemos pagado. Quienes nos hemos atrevido a ser críticos, hemos sido castigados. Pero al menos hemos sido honestos y hemos demostrado que no tenemos precio, que no pueden comprar nuestro silencio.
Es cierto que queremos terminar con las mayorías absolutas. Queremos terminar con el absolutismo y la prepotencia que caracterizan a esas mayorías absolutas. Pero queremos romperlas para obligar a los partidos mayoritarios a sentarse a dialogar, para obligarles a negociar, para forzarles a llegar a acuerdos en beneficio de los intereses de los ciudadanos y no de sus propios partidos. Porque La Rioja no puede perder más tiempo sin entenderse. Y eso solo puede conseguirse si no existen mayorías absolutas. Pero también queremos devolver la dignidad y la decencia a la política riojana. ¡Ya basta de abusos! ¡Ya basta de escándalos!
Ya basta de mentiras y engaños con asuntos como Solaria y Electrolux, por ejemplo. Cuatro años de mentiras y engaños; siete millones de euros que se esfumaron, 700.000 euros de subvenciones a la nueva empresa y ¡3 personas trabajando! ¡Dignidad y decencia! para no mirar a otro lado mientras seguimos padeciendo un cierre constante de empresas por la incapacidad de nuestro Gobierno.
Dignidad y decencia para apoyar a la industria y la pequeña empresa riojana; para evitar que se sigan vendiendo los intereses de La Rioja a los poderosos; para defender una sanidad y una educación pública y de calidad ante privatizaciones encubiertas. Para proteger nuestro valor más importante que es el vino y la agricultura de decisiones que ponen en peligro su prestigio y el futuro de nuestra Denominación de Origen. Para terminar con la impunidad de quienes se aprovechan de sus cargos en el Gobierno para estafar a la Denominación o para enriquecerse desde la ilegalidad, utilizando una posición de privilegio. ¡Dignidad y decencia para terminar con la impunidad de los miembros del Gobierno! ¡Dignidad y decencia en la Administración Pública riojana en la que tener el carné del PP no puede valer más que tener los conocimientos adecuados! Dignidad y decencia para acabar con el caciquismo y el clientelismo de Pedro Sanz.
Dignidad y decencia en la política riojana y en la política de España para hablar de las cosas que realmente interesan a los ciudadanos. Eso es lo que buscamos los candidatos del Partido Riojano.
Por eso nos presentamos a estas elecciones con determinación y con ilusión, porque estamos convencidos de que nosotros podemos ofrecer otra forma de hacer política más cercana y más pegada a la realidad. Sabemos lo que queremos para nuestra tierra, sabemos lo que queremos dejar a nuestros hijos. Somos riojanos y estamos orgullosos de serlo. Queremos que La Rioja cambie, que evolucione, que crezca, que mejore…
Y ese es precisamente el reto que asumimos, en estas elecciones: Trabajar duro para conseguir sentar las bases para que nuestra tierra sea en los próximos cuatro años un lugar mejor en el que vivir, en la que nuestros hijos puedan seguir con nuestro legado, en la que el diálogo, el compromiso, el orgullo, el esfuerzo, la solidaridad, la sostenibilidad, la confianza, la igualdad de oportunidades, en definitiva, los valores riojanos, sean nuestra seña de identidad. ¡Ese es nuestro compromiso!
No creo que La Rioja se merezca otros cuatro años como estos últimos. No creo que se merezca otros cuatro años más de intolerancia, de prepotencia y de mentiras permanentes. La Rioja necesita, más que nunca, reivindicar la libertad, volver a la senda del sentido común y de la normalidad y recuperar la ilusión. Queremos que La Rioja recupere su orgullo, que no se avergüence de quien la representa y de quien la gobierna, que reivindique lo apasionante que es ser y sentirse riojano.
Y está en nuestras manos conseguirlo. El próximo 22 de mayo, los riojanos vamos a poder cambiar las cosas porque vamos a tener la oportunidad de elegir con nuestro voto unos ayuntamientos y un Gobierno más abiertos y plurales y, con mayor ambición, en todos los sentidos. De nuestro voto va a depender que las cosas cambien en La Rioja. De nuestra pasión va a depender el futuro de La Rioja.
Por eso quiero pediros a todos los riojanos que os apasionéis con nosotros por esta tierra y que votéis al Partido Riojano. Porque con vuestro voto podremos hacer mucho por lo que más queremos. Por La Rioja.