Informan los medios de comunicación que el Plan de Dinamización Turística “Calahorra, Verdura, Gastronomía y Patrimonio” ha finalizado después de tres años.
Durante este tiempo, conferencias, publicaciones, inauguración del Museo de l a Verdura y las anuales Jornadas Gastronómicas de la Verdura aparecen como actos más destacados.
Un esfuerzo colectivo meritorio de actuaciones puntuales, con inversión significativa conjunta de gobierno central, autonómico y ayuntamiento, que ,sin embargo ,no se ha aprovechado para promover una relación continuada del nombre de Calahorra con la verdura de calidad durante todo el año entre los consumidores y, con ello, obtener resultados económicos que puedan mantenerse en el tiempo. Para ello sería necesario crear una Marca Colectiva o una Marca de Calidad “Verdura de Calahorra” que permitiera identificar su procedencia en todos los puntos de venta.
La Marca Colectiva sirve para distinguir en el mercado productos de los miembros de un colectivo de los de otros operadores y puede señalar su procedencia geográfica.
La Marca de Calidad certifica que los productos cumplen unos requisitos comunes en cuanto a calidad, origen geográfico, modo de producción o condiciones técnicas.
El Gobierno de La Rioja ha desaprovechado el periodo del Plan de Dinamización para animar paralelamente la creación de una de estas marcas que identificaran en el mercado a las verduras de Calahorra.
Por ello, el esfuerzo realizado ha servido fundamentalmente para la complacencia local y el autobombo político, originando solo noticias puntuales en algunos medios y algunos turistas curiosos, costosos de mantener una vez acabado el Plan.
No es de recibo que la inversión aportada en promocionar Calahorra como “Ciudad de la Verdura” no se valorice económicamente identificando después diferencialmente sus producciones hortícolas en el comercio nacional.
Una oportunidad perdida para la producción agraria de nuestra Comunidad Autónoma.