La igualdad de oportunidades todavía deja mucho que desear y las diferencias siguen siendo notables en educación, sanidad y empleo. De hecho, ahora mismo en La Rioja hay cerca de 12.000 mujeres que, aún queriendo trabajar, no pueden hacerlo. Un número que es un 16,5 por ciento superior al de 2010.
La brecha salarial sigue siendo una realidad, también en La Rioja. En esta Comunidad Autónoma, los hombres siguen cobrando un 19 por ciento más que las mujeres. Y estas desigualdades hacen, que a la larga, las pensiones de las mujeres también sean inferiores, concretamente, un 39 por ciento.
La precariedad laboral que sufren las mujeres en mayor medida que los hombres se traduce en carreras profesionales más cortas, más paro, más jornadas parciales y más precarias, y como hemos visto, sueldos inferiores lo que, evidentemente repercutirá negativamente en su jubilación y favorecerá la feminización de la pobreza.
Por todas estas razones el Partido Riojano seguirá defendiendo la igualdad de oportunidades entre hombre y mujeres en todos los niveles. La clase política debe hacer un esfuerzo real para que las palabras como, conciliación de la vida laboral y familiar e igualdad de oportunidades, sean una realidad y no un objetivo futurible que todavía está muy lejos de ser una realidad.