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El PR+ pide la dimisión de Paloma Corres por su nefasta gestión al frente de la Casa Cuna

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El PR+ pide la dimisión de Paloma Corres por su nefasta gestión al frente de la Casa Cuna y por mentir conscientemente a los logroñeses.

Ni que decir tiene que los niños son el pilar sobre el que se fundamenta una sociedad cara al futuro y que cualquier tema en relación a sus cuidados siempre debe ser abordado con la máxima seriedad y respeto, extremando las medidas que permitan controlar esos extremos, tanto por parte de los padres como, en este caso, de colectivos o instituciones que llevan a cabo su cuidado.
Gloria León, PR+

Gloria León, PR+

Con ello, a nivel de principio, debería ser indiferente que la gestión de una guardería sea pública o privada. Lo que no es de recibo que, sea de una forma u otra, quien tenga la responsabilidad de su control haga dejación de sus funciones.

El ayuntamiento logroñés optó por la gestión indirecta de la Casa Cuna en 2010 tras obtener financiación de IBERCAJA, realizando un pliego de condiciones, como cualquier contrato de gestión de servicios públicos que realiza una administración, en el que se reservaba un régimen de supervisión y control exhaustivo de la forma de ejercer esta función.

Ante lo anterior, una primera pregunta asalta a cualquier ciudadano: ¿cómo cabe entenderse que la responsable última del área (concejala de educación y asuntos sociales), tras tener conocimiento en 2011 de un posible episodio de malos tratos en un servicio público de su competencia, no tomara cartas en el asunto, limitándose a afirmar que “…no es un caso al que tengamos que prestar una especial atención”?

Otra pregunta, con la misma persona como responsable: ¿cómo debe entenderse que este cargo público tenga el valor de afirmar que no tenía conocimiento de que hubiera habido problemas, a pesar de posteriormente reconocer que sí que los hubo?

Más sobre lo mismo: ¿cómo interpretar que se tomen declaraciones casi inquisitivas pero no se planteen si quiera la posibilidad de cambiar al concesionario?

En la misma línea: ¿por qué no se hacen públicas las inspecciones de control que, dado lo delicado de la materia, deben haberse tomado para evitar problemas como el que se está denunciando? Hasta el momento, nuestra actual concejala ni siquiera las ha mencionado, por lo que cabe también preguntarse ¿se habrán hecho?

Independientemente de lo anterior ¿puede alguien creerse que sólo con preguntar “a toro pasado” pueden solucionarse los problemas? Se recuerda que precisamente el control previo está si no para evitarlos, al menos para intentarlo, no como parece ser el caso, en el que ha actuado a posteriori tanto de los trabajadores o extrabajadores como de los propios padres afectados.

Otro escalón más: nada hubiera costado adoptar alguna de las medidas solicitadas por los padres con carácter cautelar pero, pasadas ya casi dos semanas, todo lo que se sabe es que ha habido tomas de declaración, pero no adopción de medidas (petición formal a EULEN, instalación de la cámara o al menos haber realizado gestiones para ello…).

Todo este cúmulo de circunstancias nos indican que el asunto no se ha llevado como debiera. Dado lo delicado del asunto no es cuestión de representar a la actual concejala como una mártir pero en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua existe calificativo claro para quien carece de pericia, aptitud o idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado: incompetente.

Dado que si alguien no es idóneo para realizar el cargo para el que ha sido elegido, público en este caso, la conclusión es obvia: la señora Paloma Corres debe dimitir y que el asunto sea llevado por otra persona que sepa hacer frente a esta situación.

Del mismo modo y por las mismas razones, si se aprecia que en una empresa se dan en repetidas ocasiones los mismos problemas con su personal, sólo cabe hablar bien de una deficiente selección o bien de una política comercial concreta que conlleva a ellos.

Sea lo uno o lo otro, para nosotros la solución es la misma: EULEN debe cesar de inmediato en la concesión del servicio público de guardería en la Casa Cuna.

Por último no puede dejar de mencionarse que todo lo anterior no es más que una faceta más de las múltiples deficiencias que día a día nos va mostrando el gobierno municipal encabezado por la Sra. Gamarra quien, lejos de desdecir a su concejala, se ha limitado a pedir prudencia en el trato pero sin adoptar medida alguna como la situación requería.

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