“El extraño caso de las esculturas desaparecidas” podría ser un buen título y un buen argumento para que mi admirado Javier Casis afrontara una nueva aventura en la que el mejor detective de todos los tiempos, Sherlock Holmes, pusiera a prueba una vez más sus dotes deductivas y su capacidad de investigación. En ella podrían aparecer personajes muy diversos con los que se podría generar una trama de tensión, intriga y misterio digna del mismísimo Conan Doyle. Lo malo es que, al contrario que sucede en la literatura del célebre escocés, no estamos hablando de ficción sino de una triste y lamentable realidad que, por lo que estamos viendo, todavía va a tardar mucho tiempo en esclarecerse.
Sin embargo, a pesar de ello creo que, como en toda novela en la que se investiga un crimen, en este caso también se podrían aplicar las mismas y elementales estrategias deductivas que utilizaba el famoso detective, recurriendo a las sencillas preguntas de siempre: ¿a quién beneficia el crimen?, ¿quién sale ganando con la desaparición de las esculturas?
Resulta extraño, raro, sorprendente y desde luego muy poco ortodoxo que el Secretario General del PP, Carlos Cuevas, sin ser concejal ni tener ninguna responsabilidad en la gestión, mantuviera no una, si no varias reuniones, con la empresa Nova Idea, en los días previos a la desaparición de las esculturas. Esas reuniones se mantuvieron en secreto y solo se admitieron por el propio Cuevas cuando el PR+ denunció su existencia. ¿Qué tenía que hablar Carlos Cuevas en secreto con la empresa que, -según ha quedado acreditado judicialmente-, es la última que tuvo en su poder las esculturas antes de su desaparición? ¿Qué les ofreció Carlos Cuevas para que se echaran atrás en el acuerdo que estaban negociando con el Ayuntamiento? ¿Qué pasó en esas reuniones para que, justo después, hicieran desaparecer las esculturas? ¿Quién es el misterioso concejal logroñés que acompañaba a Cuevas en esas reuniones?
No hay duda de que hay material para construir una buena aventura literaria en la que, cada día que pasa, Carlos Cuevas, Secretario General del Partido Popular en La Rioja, se convierte en pieza clave para llegar al desenlace.