Pasado mañana, el Secretario General del Partido Popular en La Rioja, Carlos Cuevas y la gerente del PP de La Rioja, Ana Elvira Martínez, tienen que desplazarse a Madrid para comparecer ante el Juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz y responder, en calidad de testigos, a las preguntas que tanto el Juez como el resto de las partes que se han personado en el caso, les quieran hacer. Lo que sí parece que tiene claro hasta ahora el Juez Ruz es que existen suficientes indicios como para pensar que, en esa compra, se ha utilizado dinero negro procedente del cobro de comisiones ilegales a distintos empresarios.
Hasta ahora, lo que sabemos por boca ni más ni menos que del que hasta hace escasamente un año era el Tesorero Nacional del PP, – por cuya honorabilidad hasta el mismísimo Rajoy ponía la mano en el fuego-; es que existen dos apuntes en la contabilidad B del PP nacional que acreditan la entrega de 200.000 euros en dinero negro, procedentes del partido en La Rioja y otros 200.000 que posteriormente le devuelve el PP nacional para el pago de la compra de la sede de Duquesa de la Victoria.
Como digo, será el Juez quien determine la existencia de indicios más sólidos como para imputar la comisión de un delito y por eso hoy no quiero llamar la atención sobre esta cuestión que es conocida por todos y que ya se está investigando. Hoy, lo que quiero señalar es la conveniencia de que se investigue en otra dirección; de que, además de la compra, se investigue también todo el proceso de adecuación de la sede; las obras de rehabilitación, acondicionamiento, decoración y amueblamiento que fueron necesarias acometer para transformarla de lo que era la antigua sede de Iberdrola en La Rioja, a la flamante sede del principal partido político de esta región que es hoy.
Creo que sería bueno que se investigue y que el Partido Popular explique si en ese proceso de adecuación de su sede, -que calculo que ha podido superar los quinientos mil euros-, se ha utilizado también dinero negro y cuanto.
¿Por qué apunto ahora en esta dirección? Pues porque llevo meses reclamando al Gobierno de La Rioja una explicación al hecho indiscutible y probado de que el arquitecto contratado para las obras de rehabilitación de su sede haya sido beneficiario de una importante cantidad de encargos por parte del Gobierno de La Rioja. Y hasta ahora, a pesar de mi insistencia, incluso en sede parlamentaria, nada ha explicado el Gobierno de Pedro Sanz.
Parece más que sospechoso que quien se ha convertido en arquitecto de cabecera del PP y especialmente del consejero Emilio del Río, haya sido el elegido para acometer las obras de reforma de la sede del PP después de haber sido beneficiado por el Gobierno con la adjudicación de una importante relación de obras entre las que se pueden destacar, como ejemplo, el Restaurante del Centro Riojano Español en buenos Aires; el Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española; el Instituto Riojano de la Juventud; la Residencia de Menores en Protección; el Centro de la emigración en Torrecilla o la reforma de la antigua Consejería de Servicio Sociales en la C/ Villamediana.
Hay que tener en cuenta que la sede del PP se adquiere ea finales del 2007, las obras de rehabilitación se realizan durante el 2008 y se inaugura el 25 de noviembre de ese mismo año. En ese tiempo, el arquitecto contratado para su rehabilitación recibe al menos 20 encargos por parte del Gobierno del PP y por eso creo que, para acallar cualquier sospecha, el PP debería hacer público el contrato que firmó con este arquitecto, las certificaciones de obra, las facturas y los pagos correspondientes de cada una de ellas. Eso sí sería transparencia y nos permitiría despejar cualquier duda sobre la legalidad de las obras de rehabilitación de su sede.
En este caso de las obras de la nueva sede del PP en Logroño, los riojanos también tenemos derecho a saber no solo lo que han costado, sino también cómo se han pagado y si se ha utilizado dinero negro en esos pagos. Porque mucho nos tememos que estemos ante un nuevo milagro económico como el que se produjo en la construcción del chalé de Pedro Sanz en Villamediana. En ese caso, todas las miradas se empeñan también en dirigirse a saber si la construcción es legal o ilegal, si se han pedido o no los permisos, si el ayuntamiento ha actuado correctamente…, y hasta el propio Pedro Sanz se afana en dirigir las miradas en esa dirección cuando lo realmente importante sería averiguar quién ha pagado las obras de rehabilitación del chalé de Pedro Sanz porque él ha declarado que ha pagado 11.000 euros y cualquiera puede advertir que sólo la puerta de entrada ya puede superar ese precio. ¿Quién ha pagado el resto? ¡Todavía no nos lo ha dicho! Y tengo que recordar que todas las empresas que intervinieron en su construcción habían sido anteriormente beneficiadas con contratos del Gobierno.
En el caso de la sede del PP, puede que nos encontremos ante las mismas incógnitas y la misma situación. Parece que todo el mundo se empeña en investigar en una única dirección: la procedencia del dinero con que se compró la sede, pero ¿cómo se rehabilitó?, ¿quién y cómo se ha pagado esa rehabilitación?, ¿puede aportar el PP las facturas?, ¿coinciden esas facturas con las certificaciones?
Es posible que Pedro Sanz y Carlos Cuevas también puedan decirnos que rehabilitar y amueblar su nueva sede solo les ha costado 11.000 euros, (como el chalé de Pedro Sanz), pero sería bueno que lo pudieran demostrar. Porque hasta el momento, lo único que hemos podido comprobar, con los datos oficiales del propio Gobierno en la mano, es que tanto en la construcción del chalé como en las obras de su sede, el PP ha seguido el mismo procedimiento: contratar a quienes antes se han beneficiado de numerosas adjudicaciones de la administración que ellos dirigen.
¿Pagamos todos?