El Partido Riojano ha criticado la desaparición de todos los árboles del Palacio de Justicia y ha preguntado a la alcaldesa de Logroño Concepción Gamarra y al consejero de Justicia Emilio Del Río que expliquen qué ha pasado con más de 75 árboles que “han desaparecido”. 
Obras del Palacio de Justicia de La Rioja

Obras del Palacio de Justicia de La Rioja
Los regionalistas recuerdan que en muchos casos “eran árboles históricos, con muchos años y que formaban parte del entorno y no entienden la razón de su tala” han señalado en un comunicado.
El Comité regionalista en Logroño ha subrayado que el proyecto del Palacio de Justicia recoge un “importante número de árboles y ahora mismo han eliminado todos tanto los que se ubicaban en el entorno de la reurbanización del Palacio de Justicia”. Los riojanistas resaltan que son muchos los vecinos de la zona de la calle Viveros, Murrieta y Santa Justa los que han trasmitido a la formación riojanista “su malestar por la eliminación de todos los árboles sin avisar y lo consideran un desprecio al patrimonio medio ambiental de la zona”.
La coordinadora Territorial del PR+ en Logroño, Gloria León, ha afirmado que “en todos los sitios donde mete mano el PP desaparecen el arbolado, como sucede en la Plaza Primero de Mayo o en el Bosque de la Danza y ahora en el Palacio de Justicia y además nadie sabe dónde van los árboles, si se venden, se trasplantan o directamente se tiran”.
León propone a Concepción Gamarra y Emilio Del Río “la recuperación de la gran mayoría de arbolado que estaban en perfecto estado para que vuelvan a su ubicación y además de respetar para del antiguo edificio, los árboles forman parte de la historia de esta zona y son patrimonio de los logroñeses”
El PR+ espera que desde las instituciones local y autonómica expliquen a los vecinos que ha pasado con los árboles y cuales han sido la razones de su desaparición, quien ha dado la orden, donde están y si se han vendido quien ha percibido las cantidades. Los regionalistas esperan que el Palacio de Justicia y su entorno no se convierta en un nuevo lugar de cemento y hormigón.