Así publica Diario La Rioja este artículo de opinión:
Soterramiento, un logro de todos
Hace más de veinte años que se habla del soterramiento en Logroño. Demasiados años de promesas, incumplimientos y estudios informativos que trataban de ocultar la falta de compromisos reales. Muchas fotos, más anuncios que al final se llevó el viento. Sin embargo, en esta legislatura se ha conseguido lo que muchos ciudadanos ya daban por perdido, el comienzo de las obras del soterramiento. Y esto es un logro de todos, incluso de los que han estado años cruzados de brazos porque su inactividad ha supuesto un empujón para el Partido Riojano.
Un impulso que nos ha llevado a trabajar aún más para lograr la mayor infraestructura para Logroño y la inversión más cuantiosa del último medio siglo, 200 millones de euros. En el PR creemos en el trabajo, en la ilusión pero, sobre todo, creemos en el sentido común, algo poco usual en estos tiempos de dimes y diretes.
El sentido común dice que una actuación de este calado tiene que ser de todos y debe contar con la colaboración de todos, con el esfuerzo y trabajo de todos porque nadie puede quedarse fuera. Claro que todo proyecto es mejorable y susceptible de cambios, pero siempre con sentido común. No se puede ni debe cambiar un proyecto porque sea de un partido o de otro. Los proyectos se cambian cuando son mejorables o cuando son malos. Y la fase I del soterramiento proyectada por el PP era mejorable.
El actual Gobierno municipal mejoró el proyecto y ahora se comunican cinco calles, sin muros, sin paredes, a través de un parque y creando una nueva zona de todos. También se crea la estación intermodal, que es de sentido común, se crean 600 nuevos aparcamientos y se realiza toda la primera fase a cota cero, cosa que antes no pasaba. Y todos podemos ver la realidad palpable de las obras. El túnel de Tirso de Molina hasta Vara de Rey está casi finalizado, la estación de tren construyéndose, la de autobuses ídem de ídem, todo está en marcha. Y para eso, para que todo esté en marcha ya se han invertido 60 millones de euros, una cantidad más que considerable que está dando sus frutos. Las obras del soterramiento ya han generado más de 250 puestos de trabajo. Pero, sobre todo, las obras del soterramiento están generando ilusión y optimismo porque marcarán un antes y un después. Qué duda cabe que en una obra de tal envergadura debe imperar, como digo, la cordura y el sentido común.
Es lo que ha pasado también con la fase II, entre el Cristo y Murrieta. El sentido común decía que no se podía hacer con paredes y muros de entre 2 y 5 metros. Que era un error no comunicar la zona de Paula Montalt con Gonzalo de Berceo, que era necesario soterrar al nivel de calles y, todo eso, se ha conseguido. Con sentido común, trabajo e ilusión por llevarlo a cabo. Incluso los famosos cien metros entre las calles Rodejón y Murrieta, que se quedaban a cielo abierto, se soterran a nivel de las calles porque el sentido común se impuso.
Lo mismo que pasará con la fase III siempre y cuando, eso sí, gane el sentido común y no las guerras entre partidos, enfrentamientos estériles e ineficaces. No puede ser que cuando las cosas van de cine, cuando todo va bien, aparezcan los que siempre quieren decir la última palabra y ser protagonistas. El enfrentamiento gratuito les lleva a criticar, por sistema, lo que hace el adversario político y viceversa. Y para el PR, esta conducta no beneficia a nadie. Mucha gente ha trabajado porque por fin el soterramiento llegue a Logroño. Unos, han puesto un grano de arena, otros montañas de granos, pero al final todos suman.
Lo que no podemos concebir en el PR son las actitudes de Pedro Sanz y su delegada en Logroño, Concepción Gamarra. Sanz está acostumbrado a hablar el último porque sí y, bajo ningún concepto, está dispuesto a perder protagonismo. Sanz lleva gobernado 16 años y lo único que ha aportado al soterramiento ha sido literatura y frases que demuestran cómo es. Y fotos, ¡eso le encanta! Pero lo que no puede ser es que durante 16 años haya mantenido el soterramiento parado mientras que otros, desde la humildad y el trabajo diario, y sin tanta foto, han conseguido en tan solo tres años que las obras del soterramiento hayan comenzado y, lo que es mejor, generen empleo y riqueza.
¿Cuál es la diferencia? La presencia del PR en el Gobierno municipal, el impulso del Gobierno central a la financiación de la obra y, sobre todo, el sentido común. El soterramiento es de todos y para todos, sobre todo para los logroñeses. Este tren ya está en marcha. El que quiera que se suba; eso sí, para sumar porque el que solo quiera protagonismo que se compre una estatua y la coloque en su casa.