Desde el Partido Riojano estamos observando, con una muy profunda preocupación la curiosa polémica suscitada por las conclusiones de la Comisión Mixta Congreso-Senado para las relaciones con el Tribunal de Cuentas que, entre otras cosas, estudió el Informe de Fiscalización de ese Tribunal sobre la Universidad de La Rioja.
Miguel González de Legarra, PR+

Miguel González de Legarra, PR+
Nuestra preocupación está justificada por la conocida resolución que, a propuesta del Partido Popular, aprobó dicha Comisión, en la que se viene a decir que la Universidad de La Rioja tiene un importante exceso de personal y que su oferta docente es muy superior a la demanda social.
Lamentablemente, esta creencia expresada en las Cortes Generales por el Partido Popular, se ha convertido ya en un acuerdo formal, puesto que la Resolución fue aprobada con la mayoría de los votos del PP y, a nuestro juicio abre un camino peligroso no solo para la imagen actual de nuestra Universidad, sino especialmente para su futuro.
Si no fuera por la encendida y rápida defensa de la Universidad riojana que realizó de forma inmediata el consejero de Educación del Gobierno de La Rioja, uno pensaría que el Partido Popular ha regresado a sus orígenes, cuando en los albores del debate político que manteníamos entonces sobre la conveniencia de crear nuestra Universidad, los dirigentes del PP la menospreciaban asegurando que ellos jamás llevarían a sus hijos a una universidad de pueblo.
Afortunadamente, en estos 25 largos años de vida de la Universidad de La Rioja, creo que esa valoración ha cambiado y, en ese sentido, desde el Partido Riojano queremos reconocer y agradecer la rápida y contundente intervención que realizó el consejero de Educación, defendiendo con rotundidad la importancia que la Universidad tiene para el correcto desarrollo de nuestra región y, especialmente, los importantes esfuerzos que, en los últimos años se han realizado tanto por parte de los profesores como por el resto de sus trabajadores para adaptarse a la difícil situación económica que vivimos manteniendo una oferta educativa de calidad que, desde nuestro punto de vista, responde plenamente a las necesidades de la sociedad riojana.
Por lo tanto, lo primero que quiero hacer es reafirmar el compromiso del Partido Riojano con una Universidad que, si existe es en gran parte por el empeño político que en su día pusimos en conseguirla y también reconocer el acierto de la intervención del Consejero de Educación en su rápida respuesta que desautoriza absolutamente la actuación de sus compañeros en las Cortes.
En cualquier caso, como decía antes, lo que nos preocupa son las consecuencias que la aprobación de esta Resolución puede tener sobre el futuro de la Universidad. Nos preocupa que los Diputados y Senadores riojanos del PP, no hayan abierto todavía la boca en este asunto y que asistan impasibles a un episodio que tiene más gravedad de la que en un principio aparenta.
Nos preocupa porque con su actitud y su silencio, están dando a entender que están de acuerdo con el contenido de la resolución que aprobaron en las Cortes y que, en consecuencia, respaldan la idea del PP de redimensionar el volumen y la oferta educativa de la UR. Nos preocupa porque se supone que nuestros diputados y senadores deberían estar en las Cortes para defender los intereses riojanos y, en este caso al menos, está claro que lo que están haciendo es precisamente todo lo contrario.
El hecho de que, a estas alturas, ningún diputado o senador del Partido Popular, hayan expresado su posición personal respecto al futuro de nuestra Universidad, solo puede poner de manifiesto dos cosas: o todavía no se han enterado de nada y ni siquiera conocían que se había presentado esa resolución, lo que dice muy poco a favor de su competencia; o lo que todavía sería peor, que están de acuerdo en el contenido de la resolución aprobada por su partido en las Cortes. Y, en ese caso, también creo que deberían explicarnos a todos los riojanos, cuales son los planes de futuro que el PP piensa que debe adoptar la Universidad.
Porque todo apunta a que la aprobación de esta resolución sea un primer paso del PP para acabar planteando una redimensión de los estudios universitarios con el fin de evitar duplicidades, rentabilizar los recursos y reducir el déficit público en las administraciones. Todas las acciones del PP que han terminado en el desmantelamiento de servicios e instituciones, han empezado así, de una forma aparentemente inocua, desmintiendo una actuación inicial que pasa desapercibida en un primer momento pero que termina en la desaparición del Defensor del Pueblo, del Defensor del Paciente, del Consejo Económico y Social, o en la reducción del Parlamento…
En contraposición con la actitud de avestruz que han adoptado los parlamentarios populares, observamos las palabras del Consejero de Educación como una sorprendente defensa de la Autonomía riojana, cuando afirmaba que “desde Madrid ni se conoce la Universidad de La Rioja, ni pinta nada lo que se diga” Esa rotundidad del Consejero merecería haber salido de las filas del Partido Riojano más que de un miembro del Gobierno, sobre todo porque no deja de tener su punto de contradicción en un momento en el que el Partido Popular parece volver a posiciones jacobinas de recentralización de servicios y de reducción de la capacidad de autogobierno de determinadas autonomías.
Y precisamente, este episodio que se acaba de vivir el las Cortes, debería servirnos para darnos cuenta de la importancia de que La Rioja, como comunidad Autónoma que es, disponga de los recursos y de las instituciones necesarias para ejercer como tal.
Porque lo que ha sucedido con este episodio de la Universidad, lo ha provocado precisamente la falta de capacidad de nuestra región para ejercer sus propias competencias. Las cuentas de la Universidad de La Rioja se han analizado por el Tribunal de Cuentas del Estado debido a que nuestra Comunidad Autónoma no ha sido capaz de desarrollar su autogobierno y no dispone de un órgano propio de fiscalización de sus cuentas.
Por lo tanto, con esta situación, estamos viviendo un claro ejemplo de las consecuencias que tiene disponer de instituciones propias de autogobierno y creo que esto nos debería enseñar que si somos Comunidad Autónoma, lo tenemos que ser con todas sus consecuencias y asumiendo todo lo que eso significa. Y por lo tanto, esta actitud cicatera que practica el Gobierno de Pedro Sanz con el desarrollo de las instituciones autonómicas riojanas se contradice absolutamente con esa afirmación de su consejero de Educación de que en Madrid no se conoce lo que pasa en La Rioja ni Madrid pinta nada en lo que se decida en La Rioja.
Esta situación nos ha obligado a presentar ante el Parlamento de La Rioja una iniciativa con la que queremos que quede clara la posición de La Rioja ante lo que, parece ser, todos los grupos políticos, la propia Universidad y hasta el Gobierno hemos considerado un grave ataque a la integridad de nuestra Universidad.
PROPOSICIÓN NO DE LEY
“EL Parlamento de La Rioja rechaza la resolución aprobada por la Comisión Mixta Congreso-Senado para las relaciones con el Tribunal de Cuentas en la que se insta a la Universidad de La Rioja a “avanzar en la adecuación de los recursos humanos a las necesidades reales del servicio público que prestan y la oferta educativa a la demanda social“.
El Parlamento de La Rioja considera que esa resolución ignora la realidad de la Universidad de La Rioja y los esfuerzos que, tanto la Institución, como todos sus trabajadores, están haciendo para adaptarse a la situación económica actual y mantener una oferta educativa de calidad que responde plenamente a las necesidades de la sociedad riojana.
Por último, el Parlamento de La Rioja insta al Gobierno de La Rioja, al equipo rectoral y al Consejo Social de la Universidad de La Rioja, a seguir defendiendo la continuidad de la Universidad de La Rioja desde el mismo espíritu de consenso que ha mantenido hasta ahora, tratando de mejorar no solo su financiación, sino especialmente la oferta de titulaciones, siendo conscientes de la importancia que ha tenido, tiene y debe seguir teniendo en el desarrollo económico, social, cultural y político de la Comunidad Autónoma de La Rioja.”